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¿Que pasa en Ecuador?

Cápsulas informativas
17 octubre 2019

Octubre arrancó con el anuncio de una serie de medidas de ajuste económico por parte del Presidente de Ecuador, Lenín Moreno. Estas medidas, también conocidas como el «paquetazo», contemplan, entre otras cuestiones, una reforma laboral y la eliminación de los subsidios a la gasolina y el diésel (por primera vez en cuatro décadas). Sobre todo, esto último fue determinante para el inicio de las movilizaciones y las protestas contra el Decreto 883 del gobierno ecuatoriano.
Como antesala al «paquetazo», el Ministro de Economía y Finanzas, Richard Martínez, justificó el Decreto 883 como parte del acuerdo alcanzado en febrero con el FMI, organismo multilateral que afirmó que estas medidas económicas “tienen como objetivo mejorar la resiliencia y sostenibilidad de la economía ecuatoriana”.
Desde ese momento, Ecuador se ha despertado cada día con aire de incertidumbre. El pasado jueves 3 de octubre, cuando entró en vigor el alza de los precios en el combustible, los transportistas se movilizaron con cortes en las vías, que paralizaron el país durante casi 48 horas. El viernes se anunciaba desde el sector del transporte el final del paro, que parece irá unido al incremento de las tarifas y los pasajes.
Mientras tanto, el gobierno de Ecuador declaró el estado de excepción, un mecanismo constitucional que le otorga facultad, entre otras cosas, al despliegue de 79.000 miembros de la fuerza pública (incluyendo a las Fuerzas Armadas), a la censura mediática, o al traslado de la sede del gobierno a la ciudad de Guayaquil. Como respuesta, la Conaie emitió un comunicado en el que se declaraba el estado de excepción en los territorios indígenas ante la brutalidad de las fuerzas de seguridad.
Toda una serie de acontecimientos que ha ido acrecentando la escalada de la violencia, con lamentables episodios que han dejado varios muertos y cientos de heridos y detenidos, principalmente en la parte andina del país, donde se concentran las protestas. Así, con el gobierno «exiliado» en Guayaquil, según la Conaie llegaron alrededor de 20.000 personas procedentes de diferentes comunidades indígenas a Quito, preparadas a movilizarse contra el «paquetazo» y la acción militar.
Organizaciones de derechos humanos denuncian abusos y se desconocen las cifras exactas de víctimas mortales y heridos durante las protestas. El único dato oficial por parte del Gobierno es el de 570 personas detenidas.
Si bien representantes del neoliberalismo y la derecha ecuatoriana como Jaime Nebot, Cynthia Viteri o Guillermo Lasso hicieron un llamado a la defensa de la “seguridad democrática” y su denuncia por hechos vandálicos, saqueos y violencia en el país (con discurso de odio incluido), el denominado Colectivo Unitario (conformado por organizaciones indígenas, campesinas, sindicales, estudiantiles y sociales), que convocó la huelga nacional, rechazó el oportunismo político y la acusación del gobierno de Lenín Moreno.
El presidente ecuatoriano afirmó en cadena nacional que las protestas formaban parte de un golpe ideado por el exmandatario Rafael Correa y el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro.
Más allá de estas acusaciones y la criminalización de las protestas, se debe tener en cuenta que a partir de ahora, lo que pasará en Ecuador es una incertidumbre y algo realmente impredecible. Sin embargo, sí es cierto que se están repitiendo algunos elementos que traen a la memoria otras crisis políticas que acabaron con el derrocamiento de los gobiernos de Abdalá Bucaram en 1997, Jamil Mahuad en 2000 y Lucio Gutiérrez en 2005. Todos estos gobiernos aplicaron medidas antipopulares posicionándose a favor o siguiendo las recetas del FMI.
Asimismo en la Constitución de Ecuador existe una figura jurídica denominada “muerte cruzada”, y que establece que la Asamblea Nacional puede destituir al presidente en caso de “grave crisis política y conmoción interna”, siempre y cuando se ratifique con el voto de dos tercios de la Asamblea Nacional. Luego de ello, el Consejo Nacional Electoral debería convocar a nuevas elecciones presidenciales y legislativas.
Por el momento, el Colectivo Unitario continuará con las protestas y anunció que solamente acudirá al diálogo una vez que el gobierno ecuatoriano dé marcha atrás al «paquetazo». La Organización de las Naciones Unidas (ONU), Universidades y la Iglesia Católica se encuentran mediando para abrir puertas al diálogo y buscar soluciones a esta crisis política en Ecuador.